La excesiva exposición al sol es uno de los factores desencadenantes del cáncer de piel, pero los efectos de los rayos solares pueden resultar beneficiosos en algunos tipos de cáncer, incluido aquél.
Un equipo de la Universidad de Leeds (Inglaterra) que participó en uno de los dos estudios llegó a la conclusión, aparentemente paradójica, de que un nivel elevado de vitamina D - como la que se obtiene mediante la exposición al sol- puede proteger del melanoma maligno.
Los individuos con los niveles más bajos de vitamina D en la sangre en el momento de serles diagnosticados un cáncer de ese tipo tenían un 30% más de probabilidades de recurrencia de la enfermedad después del tratamiento que las personas con los niveles más altos de esa vitamina. Ese hallazgo es una prueba más de los efectos beneficiosos atribuidos a la vitamina D.