Cuenta la tradición que Dios creo al Terranova para ayudar a los pescadores. Tomo el cuerpo de un oso, le doto de la flexibilidad de una foca y del temperamento afectivo de un delfín. Finalmente, completó el milagro otorgándole la fidelidad que sólo cabe en el corazón de un perro. Una leyenda preciosa que resume perfectamente las cualidades de esta raza.
Es un perro terapeuta, a pesar de su gran tamaño. Los orígenes del Terranova son misteriosos. Se dice que por sus venas corre una mezcla de sangre de Labrador, Leonberger (perro de trineo) y San Bernardo, una tremenda combinación.
Esta raza es originaria de la isla canadiense de Terranova. Allí compartió las labores de pesca con los indios nativos, tirando de redes cargadas de pescado. En el siglo XVIII, los pescadores ingleses de bacalao llevaron a Europa los primeros ejemplares.
Fue entonces que se convirtió en el "perro de salvamiento acuático" por excelencia. Hasta Napoleón debió su vida a un Terranova, Boatswain, que le salvó de morir ahogado en las aguas de la Isla de Elba.
Hoy, además de un excelente can de rescate, es un apreciado animal de compañía y en lugares de clima frió, muchas familias los adoptan como mascotas, más si hay niños en el hogar.
Los cachorritos de esta raza son bastante bruscos, por lo que si hay niños se debe tener mucho cuidado con ellos, ya que al jugar podrían lastimarlos. De pequeños no saben medir sus fuerzas.
Es importante evitar pisos muy resbalosos y juegos bruscos mientras está cachorro, puesto que esto, sumado a su peso, aumenta las probabilidades de sufrir lesiones en las articulaciones.
El Terranova necesita tener una piscina disponible, pues le encanta nadar.
Cuidados.
No precisa de cuidados especiales, pero hay que tener en cuenta que necesitan de mucho ejercicio, como caminar para que no se ponga obeso.
También es recomendable no exponerlo a temperaturas muy altas, pues es otro de los canes que no son indicados para el calor sofocante y clima muy húmedo como el nuestro, que contribuye a la aparición de hongos en su piel.
Tamaño y peso.
En la edad adulta, los machos alcanzan un tamaño máximo de 71 centímetro, mientras que las hembras llegan a medir 66 centímetros.
En cuanto al peso, el macho logra aproximadamente 150 libras, y las hembras 120 libras.
Pelaje.
Mudan dos veces al año y con un buen cepillado, su pelo se mantiene limpio y brillante.