LOS IRAQUÍES eligieron ayer su primer parlamento permanente en unos comicios históricos que atrajeron a gran cantidad de votantes sunitas, con lo cual aumentaron las esperanzas de que se apaciguará la insurgencia lo suficiente como para reducir la presencia militar extranjera.
Varias explosiones sacudieron Bagdad al comienzo de la consulta electoral, incluyendo una cerca de la Zona Verde, intensamente fortificada, que lesionó a dos civiles y a un infante de marina norteamericano.
Un civil murió cuando una bomba estalló cerca de un centro electoral en la ciudad septentrional de Tal Afar, y una bomba mató a un guardia de un hospital cerca de un centro de votación de Mosul.
El encargado de asuntos políticos de la embajada de Estados Unidos en Bagdad, Gefry Bles, manifestó su esperanza en que las elecciones legislativas en Irak ayuden a construir un estado fuerte y democrático.
El recuento de votos de las elecciones se llevan a cabo, aunque los resultados definitivos de los comicios no serán anunciados hasta dentro de dos semanas.
Elecciones concurridas y tranquilas en Irak
Los votantes coinciden en decir que el futuro gobierno necesita seguridad y estabilidad después de dos años de caos.