El Gobierno italiano, que preside Mario Monti, decretó el estado de emergencia en la zona en la que naufragó en la noche del pasado viernes el crucero “Costa Concordia”, ante las posibles fugas de combustible y otros materiales contaminantes.
Así lo anunció el ministro italiano de Medioambiente, Corrado Clini, al término de una reunión en la delegación del Gobierno en Livorno (centro de Italia), donde analizó la situación actual del crucero que encalló en aguas de la isla de Giglio, un naufragio que hasta ahora ha dejado seis muertos y 15 desaparecidos.

La declaración del estado de emergencia implica que todas las operaciones que afectan a este accidente son operaciones de interés nacional, en las que tienen que participar las instituciones”, explicó Clini.
“Existe un riesgo importante, vinculado a la cantidad de carburante que hay en el depósito”, indicó el ministro, quien aseguró que en cuanto se tenga constancia de posibles fugas de materiales contaminantes tomará las medidas “necesarias para reducir y contener el riesgo”.
El ministro italiano explicó que se le exigió a la compañía responsable del barco, Costa Cruceros, que disponga de un programa para “evitar la contaminación ambiental que se podría determinar por la pérdida de carburante y sobre el traslado de la nave de donde se encuentra”.
“El hecho de que el barco esté precintado no exime al armador de la obligación de adoptar y presentar las medidas necesarias para eliminar los factores de riesgo”, comentó Clini.
Cada vez es mayor la preocupación entre las autoridades italianas por el daño ambiental que puede ocasionar el naufragio del “Costa Concordia”, ya que la nave todavía alberga 2380 toneladas de carburante, que corren el riesgo de ser vertidas al mar.
“Por el momento, ya hemos comenzado la protección del casco con paneles que permitan contener estas fugas. Las actividades siguen en la isla de Giglio y están destinadas no solo a controlar, sino también a tomar las decisiones necesarias para evitar riesgos para el medioambiente”, concluyó.
Suspenden búsqueda.
El temporal previsto para las próximas horas en la zona de la isla italiana de Giglio, donde naufragó el crucero “Costa Concordia”, amenaza las tareas para localizar a las 16 personas que continúan desaparecidas, e incluso los buzos que trabajaban en el interior tuvieron que ser evacuados.
Según los medios italianos, uno de los buzos pertenecientes al cuerpo de bomberos afirmó que abandonaron la nave después de oír un ruido muy fuerte, como si el crucero se moviese.
Dichos medios afirman que debido al fuerte oleaje que se ha levantado por el empeoramiento de las condiciones meteorológicas la nave se está moviendo
Culpan al capitán.
La compañía propietaria de la nave, Costa Cruceros, reconoció que hubo un “error humano” cometido por el capitán.
El presidente y consejero delegado de Costa Cruceros, Pier Luigi Foschi, subrayó que la maniobra realizada por el comandante del barco, Francesco Schettino, de 52 años, que se acercó hasta unos 150 metros de la costa de esa pequeña isla del mar Tirreno, “no había sido aprobada, ni autorizada por Costa Cruceros”.