Las mujeres con empleos estresantes tienen más posibilidades de sufrir un ataque cardiaco, un derrame cerebral o el taponamiento de arterias que aquellas con trabajos menos estresantes, según un nuevo estudio.
Asimismo, la preocupación de perder el empleo tiene el potencial de incrementar el peligro de sufrir males cardiacos, de acuerdo con el estudio.
Las conclusiones son particularmente interesantes en medio de la debilidad de la economía estadounidense, por la gran tensión que sufren quienes mantienen sus empleos y quienes carecen de ellos.
El solo hecho de que se haya efectuado este estudio es señal de cambios en la sociedad conforme a los tiempos actuales. El estudio, que se constituyó en un análisis de largo plazo, examinó la tensión en las mujeres, quienes conforman casi la mitad de la fuerza laboral en Estados Unidos.
Estudios anteriores se centraban en los hombres, los proveedores tradicionales, y en esos documentos se concluía que el aumento de la tensión en el empleo elevaba el peligro de sufrir males cardiacos.
"La realidad es que estas mujeres no tienen el mismo tipo de empleo que los hombres" y a menudo carecen de autoridad o control sobre su trabajo, dijo la doctora Suzanne Steinbaum, directora del programa Mujeres y Enfermedades del Corazón en el Hospital Lenox Hill, en Nueva York. "No se trata sólo de ir a trabajar, sino lo que ocurrirá cuando se llegue ahí", agregó.