Un hombre acusado de declararse en bancarrota fraudulentamente abrió fuego en un tribunal de Milán, matando al juez, a su abogado y a otro acusado, antes de ser capturado a casi 25 kilómetros de distancia cuando huía en una motocicleta, informaron funcionarios.
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, prometió una investigación completa de cómo el hombre, Claudio Giardiello, logró entrar con un arma de fuego al tribunal, donde se usan detectores de metal para los visitantes, pero no para los empleados, magistrados y abogados acreditados.
El suceso, que ha causado gran conmoción en todo el país, ha puesto en entredicho los sistemas de seguridad de los tribunales de justicia y otras sedes.