La salud de María Teresa Quiej Alvarez, quien sufre de una infección cerebral provocada por una bacteria tras ser separada de la cabeza de su hermana María de Jesús hace siete meses, está mejorando pero sigue en estado delicado. "Está evolucionando bien, su salud mejora pero sigue delicada", explicó ayer el médico Ludwig Ovalle, de la Fundación Pediátrica Guatemalteca (FPG).
La niña se encuentra hospitalizada en el sanatorio privado "El Pilar", localizado en una zona del sureste de la capital, desde el pasado 15 de abril, a raíz de una infección cerebral, causada por una bacteria conocida como "Escherichia Coli". "Teresita" ya fue sometida a una intervención quirúrgica y se le retiró del cráneo la válvula de drenaje de fluido que estaba infectada, y según Ovalle, está respondiendo al tratamiento.
La niña permanece estable, se le están suministrando antibióticos y se prevé que estará hospitalizada por lo menos otras dos semanas. Ovalle considera que es necesario someter a la niña a una nueva operación para colocarle una nueva válvula para drenar el exceso de líquido cefalorraquídeo y retirar la infección que afecta su cerebro.