La Policía irlandesa (la Garda) podrá multar inmediatamente a cualquier ciudadano que dé muestras de ebriedad en lugares públicos, anunció el ministro de Justicia y Reforma Legal, Dermot Ahern.
El infractor tendrá la opción de recurrir la multa en los tribunales, lo que normalmente desemboca en veredictos de culpabilidad, o bien podrá pagarla "sobre el terreno", lo cual aliviaría, en teoría, al lento y sobrecargado sistema judicial.
La nueva ley establece sanciones de hasta 140 euros (197 dólares) para aquellos que presenten síntomas de embriaguez y estén, además, alterando el orden público, mientras que los que sólo estén borrachos pagarán (141 dólares), explicó el ministro.
Según el titular de Justicia, las nuevas medidas mejorarán "la eficiencia y efectividad de los recursos de la Garda".