El reverendo Courtney Stewart, secretario general de la Sociedad Bíblica de las Indias Occidentales, ha pedido a la fraternidad de las SBU que recuerde a Jamaica en oración porque la comunidad está experimentando un dramático aumento en el crimen violento, especialmente el asesinato.
En una carta enviada el 5 de diciembre, el señor Stewart dijo que el periódico Jamaica Gleaner había informado que cuarenta y siete personas habían sido asesinadas por hombres armados en los últimos siete días.
Aparentemente estas personas incluían a hombres, mujeres, niños y varios policías, entre los que estaba un auxiliar de jefe de policía.
Jamaica posee una larga reputación de violencia, en el 2005 al menos cinco personas eran asesinadas todos los días, lo que produjo un total de más de mil seiscientas personas al año.
El informe del Gleaner indicaba que a pesar de la presencia militar para ayudar a la policía en ciento cuarenta y dos puntos clave en toda la isla, el número de víctimas por asesinato este año ha llegado ya a mil cuatrocientas cuarenta y dos.
La situación es preocupante y cada día que pasa aumenta el número de asesinatos, dijo el señor Stewart,
las fuerzas de seguridad parecen ser incapaces de tratar la situación adecuadamente, añadió, a pesar de que varios jefes de policía han sido reclutados del Reino Unido para prestar sus conocimientos con el fin de reprimir a este monstruo brutal.
Oren para que la Iglesia vea la situación en Jamaica como una oportunidad para demostrar la unidad que tienen en Cristo, pidió.
Que sea un tiempo para la fraternidad conjunta y la acción unida mientras todas las comuniones se concentran en poner aparte todas sus diferencias personales y denominacionales para concentrarse en demostrar sus atributos de luz y sal que Cristo declaró ser la verdadera naturaleza y actividad de su gente.
Oren para que la Sociedad Bíblica pueda servir y realizar su función en galvanizar al testigo de la Iglesia mientras se prepara en esta guerra espiritual.
Las apuestas son altas pero la Iglesia, por medio de la presencia y la gracia poderosas de Dios, debe continuar incluso frente a esta seria situación de acontecimientos.