La victoria de los grupos leales al líder supremo, Ali Jamenei, en los novenos comicios legislativos de la República Islámica de Irán, puede acrecentar el acoso parlamentario y judicial al entorno del presidente, Mahmud Ahmadineyad.
Teherán.
Los datos indican que un 75% de los diputados electos son hostiles a Ahmadineyad, incluso podría ponerse en jaque el presidencialismo.
EFE