Los cadáveres de los muertos de las inundaciones de septiembre siguen apareciendo entre el barro y los escombros de la polvorienta Gonaives (150 km al norte de Puerto Príncipe), donde 451 militares argentinos buscan garantizar la seguridad de la población.
La ciudad de 200,000 habitantes, sede de varias revueltas populares, se recupera con lentitud de la tormenta Jeanne, que sepultó sus casas en el barro y dejó más de 1,500 muertos y casi mil desaparecidos.