Un estudio realizado en riberas del Río Changuinola detectó la existencia de más de 1,200 especies de plantas y animales que habitan en esa región.
El estudio realizado por el Instituto Smitshonian y patrocinado por la empresa AES Panamá, que desarrolla varios proyectos en esa región, ubicó 1,265 especies, de las cuales 307 son árboles, 64 mamíferos, 37 anfibios, 233 aves , 15 de peces, 94 invertebrados y 29 reptibles.
También se constató que los bosques cercanos al río Changuinola son parecidos a los bosques muy húmedos de la vertiente atlántica central de Panamá, mientras que la composición de las especies de epifitas (plantas que crecen una sobre otras) es más parecida a la que se encuentra en Costa Rica.
Uno de los resultados más interesantes del estudio en términos de la composición florística fue la alta diversidad de especies observadas para las epifitas.
Esta diversidad es la más alta conocida hasta ahora para un bosque tropical muy húmedo de tierras bajas en el Neotrópico.
También se confirmó la presencia de carnívoros grandes como jaguares o pumas y otras especies normalmente asociadas a bosques maduros, como zaínos y tapires, indican que este bosque mantiene las características estructurales y funcionales que conforman el hábitat adecuado para el mantenimiento de estas especies.
Además se reportó la presencia de varias especies de aves, anfibios y reptiles, que si bien no son únicas para esta zona, sí lo son para la región del Caribe de Panamá. Diez especies de aves registradas se conocían para otras zonas, pero no para esta región y dos especies de anfibios reportadas se desconocían para Panamá.
De las 1,265 especies identificadas en Changuinola, varias reportan en alguna categoría de conservación ya sea a nivel nacional o internacional. Se identificaron 86 especies que reportan como en peligro de extinción y 15 lo hacen como vulnerables.
Este inventario de flora y fauna en la cuenca media del río Changuinola es un estudio complementario al Estudio de Impacto Ambiental, que fuera aprobado por la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), y aporta información para el diseño y planificación de las medidas de mitigación apropiadas y oportunas para el proyecto Changuinola I; así como de las acciones de monitoreo durante su operación.
Los informes técnicos que se producen a través de estos estudios, con diagnósticos y recomendaciones, fueron entregados a la ANAM.
El trabajo de investigación se desarrolló por varios meses, antes de proceder a la realización de los trabajos de construcción del proyecto.