Los restos del piloto estadounidense Michael Scott Speicher, cuyo avión fue derribado durante la Guerra del Golfo en 1991, fueron recuperados después de 18 años de incertidumbre, informó el Pentágono.
El capitán Speicher fue uno de los primeros combatientes estadounidenses desaparecidos de la Guerra del Golfo, pero en estos 18 años el Ejército estadounidense no había podido aclarar su situación, ni confirmar su muerte.
En un principio fue dado por muerto, pero al no localizar los restos, su estatus cambió a “desaparecido” y, posteriormente, a “desaparecido o secuestrado”.
Se supo que Speicher murió el 17 de enero de 1991 cuando el caza F/A-18 que pilotaba fue derribado, y su cuerpo fue enterrado en una fosa común por unos beduinos que encontraron el aparato.
Ese día, a las 23.40 GMT, los aviones de la fuerza aliada, dirigidos por Estados Unidos, bombardearon Bagdad y comenzaba así la operación “Tormenta del Desierto”, que duró 42 días.