Treinta y seis personas que habían desaparecido después que un mortífero tornado atravesó la región aparecieron con vida ayer, mientras los sobrevivientes de una serie de tormentas en 13 estados hacían un recuento de sus pérdidas.
En el condado Morgan se veían los rastros de la devastación: restos de ropas en las ramas de los árboles, líneas del tendido eléctrico colgando de los postes, automóviles retorcidos.
"Ayer teníamos una linda casa de ladrillos y cuatro vehículos. Hoy no tenemos ni un cepillo de dientes", se lamentó Susan Henry, de Mossy Grove, el devastado pueblo a unos 65 kilómetros de Knoxville.
Cuatro personas seguían desaparecidas en la región de unas 40 iniciales, dijeron ayer las autoridades de los servicios de emergencia. Los rescatistas pensaron que la mayoría estaba con vida pero aislados de sus familias debido a que la tormenta cortó líneas telefónicas y bloqueó caminos. Siete personas murieron en el condado de Morgan en el este de Tenesí, que incluye Mossy Grove.
En tanto, las comunidades de cinco Estados norteamericanos iniciaron ayer tareas de reconstrucción, mientras continúa la búsqueda de desaparecidos. Más de 70 tornados y tormentas durante el fin de semana y el lunes causaron la muerte de por lo menos 35 personas. Hubo 16 muertos en Tenesí, 12 en Alabama, cinco en Ohio, uno en Misisipí y otro en Pensilvania.