Los "cazatesoros", si bien no revelaron la zona del océano Atlántico donde encontraron las piezas aseguraron que era de los restos de un barco hundido.
"El que se les cobre por los terrenos es un error, porque toda esa área se declaró servidumbre y nadie podía vivir allí", mencionó.
Lo que faltó en este caso, en palabras de Sánchez, fue "mano fuerte" para impedir que se habitara el área.
Recordó que en su gestión, aunque lo criticaran, se sacaba a la fuerza a quienes insistían en poner en peligro sus vidas, porque "la gente busca lo más fácil y barato y muchas veces, lo más peligroso".
Efectivamente, las autoridades del SINAPROC y el MIVI han comprobado que es así.
Irene Vargas vive en El Pantanal de Tocumen (área inundable). Ella le resta importancia a las consecuencias de vivir en una zona peligrosa que no tiene desagües.
Lo justifica indicando que desde 1994, fecha en que llegó a El Pantanal con sus dos hijos, sólo la inundación del 17 de septiembre del 2005 ha afectado sus pertenencias.
Sobre este caso, Dora Mosquera, de la Junta Comunal de Tocumen, señaló que a esa familia, en tres ocasiones se les ha ofrecido salir del área, pero se niega a dejarla.
Para prevenir inundaciones, autoridades del SINAPROC aseguran que se sigue de cerca lo establecido en la Ley 7 del 11 de febrero de 2005, que detalla lo que es de su competencia en lo relativo a las inundaciones.
"Lo que se quiere es crear una cultura de gestión de riesgo", explicaron.
Se conoció que a finales de mayo se presentará al Presidente de la República y a los ministros, un manual de gestión de riesgo que se utilizará en las escuelas primarias.