El Congreso Español (la Cámara Baja del Parlamento) aprobó la reforma del Código Penal, que endurece las penas para los casos de terrorismo, abusos sexuales y corrupción, además de tipificar nuevos delitos, como el tráfico ilegal de órganos o la piratería marítima y aérea.
El nuevo texto, que tendrá que ser ratificado ahora por el Senado, salió adelante con la abstención del opositor Partido Popular (PP) que lo considera “insuficiente” y encuentra en él demasiados “huecos”.
El Código establece medidas de control extraordinarias para terroristas y delincuentes sexuales, especialmente pederastas, entre las que se incluye la libertad vigilada de hasta 10 años revisable una vez cumplida la condena.
Para aumentar la protección de los menores, se endurecen las condenas, que llegarán a los 15 años de prisión, y se introduce la posibilidad de privar de la patria potestad a los padres si fuera necesario.
La captación de niños para participar en espectáculos pornográficos también será considerado delito a partir de ahora.