La Policía italiana ha detenido a un enfermo de cáncer que, con el objetivo de dejar una herencia sustanciosa a sus familiares tras su muerte, llegó a atracar 13 bancos y recaudar un botín de unos $117 mil en Turín (norte).
El hombre, de 50 años, quien tiene un tumor maligno perpetró los robos en un periodo de un año y medio, con una pausa de seis meses a causa de la quimioterapia, mientras su familia permanecía ajena a su actividad.