La Comisión de la Verdad y Reconciliación en Perú, que investiga violaciones a los derechos humanos ocurridas las últimas dos décadas, entregará hoy a sus familiares los 62 féretros con los restos de las víctimas de una matanza perpetrada en 1983 por la guerrilla maoísta de Sendero Luminoso.
La matanza dejó 69 muertos, entre los cuales 22 niños y 14 mujeres, pero sólo 62 restos han sido identificados desde que en noviembre pasado fueran desenterrados de una fosa común en la localidad andina de Lucanamarca, donde los depositaron clandestinamente los familiares amenazados de muerte por Sendero Luminoso si los acusaban del crimen.
La entrega se producirá durante una ceremonia simbólica que será precedida por un velatorio y una misa en la parroquia La Recoleta de la congregación francesa del Sagrado Corazón.
La ceremonia se realizará en la plaza Francia, al exterior de la iglesia, donde habrá un acto de dignificación a los fallecidos y familiares con participación del presidente de la Comisión de la Verdad, Salomón Lerner, que entregará los restos a cuatro familias campesinas en representación de las víctimas.
La ceremonia en Lima concluirá pasado el mediodía con una caravana mortuoria rumbo a Lucanamarca (550 kms al sureste de Lima), para darles sepultura formal en los nichos del cementerio del remoto pueblo andino.