CIEN MUERTOS EN SIRIA EN NUEVA JORNADA VIOLENTA
- Unas 100 personas murieron en Siria por los ataques del régimen de Damasco y en enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los rebeldes, denunciaron los grupos de la oposición. La Comisión General de la Revolución Siria apuntó que al menos 98 personas fallecieron, mientras que los Comités de Coordinación Local elevaron la cifra a 117 y la Red Siria para los Derechos Humanos, a 118. La mayoría de las víctimas se registraron en la capital y su periferia.
El nuevo mediador internacional para Siria, el argelino Lajdar Brahimi, afirmó que las autoridades de Damasco deben responder a las aspiraciones de cambio del pueblo sirio, en una entrevista emitida por la cadena de televisión emiratí Al Arabiya.
“El Gobierno sirio debe responder a las demandas de cambio del pueblo”, dijo Brahimi en el primer día de su misión, según la página web en inglés de Al Arabiya.
Brahimi, de 78 años y con una dilatada experiencia en las Naciones Unidas, fue nombrado enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria el pasado 17 de agosto, en sustitución de Kofi Annan, y asumió oficialmente sus nuevas responsabilidades.
A su juicio, la responsabilidad del régimen sirio de detener la violencia es mayor que la de las fuerzas de la oposición.
“Entiendo el grado de sufrimiento del pueblo sirio”, afirmó el exministro de Exteriores argelino, que hizo un llamamiento a todas las partes en Siria para que detengan la violencia.
En su opinión, “una intervención militar en Siria significaría el fracaso de los esfuerzos diplomáticos”.
“Para mí, esta opción no está disponible y, personalmente, esto no será ni hoy ni mañana ni pasado mañana”, sentenció.
Durante las últimas semanas, Brahimi se ha entrevistado en Nueva York (Estados Unidos) con responsables de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y diplomáticos en el Consejo de Seguridad, antes de iniciar oficialmente su mandato como mediador.
“Aquellos con los que me he reunido en las Naciones Unidas entienden que no puedo ejercer mi misión sin un apoyo completo y claro por su parte. Creo que lo entienden”, subrayó Brahimi.
Tiene frente a sí el desafío de reconducir la labor mediadora internacional en un conflicto iniciado en marzo de 2011 y que sigue recrudeciéndose, mientras el Consejo de Seguridad permanece paralizado ante la negativa de Rusia y China a que se presione al régimen de Bachar al Asad.