Las autoridades mexicanas enviaron de forma preventiva a la cárcel de máxima seguridad de Puente Grande, en el estado occidental de Jalisco, al primo del jefe del cartel de Sinaloa, Joaquín "El chapo" Guzmán, mientras es procesado, informó hoy la Procuraduría General de la República (PGR, fiscalía).
Alfonso Gutiérrez Loera, primo del jefe de la organización criminal, tiene 25 años y fue capturado el pasado 10 de mayo en Culiacán, la capital de Sinaloa, durante un enfrentamiento con la Policía Federal.
Con él fueron aprehendidos también otros cuatro cómplices "por sus probables responsabilidades en la comisión de delincuencia organizada con la finalidad de acopio de armas de fuego", según un comunicado difundido en las últimas horas por la PGR.
"El chapo" Guzmán es uno de los capos más buscados por las policías de México y Estados Unidos, es considerado uno de los barones de la droga más violentos del país, y la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés) ha ofrecido cinco millones de dólares por su captura.
Fue detenido en 1993 en Guatemala, pero el 19 de enero de 2001 se fugó del penal de Puente Grande, donde está actualmente detenido su primo.
Desde hace tres años los grupos mafiosos libran una guerra sin cuartel que ha dejado desde 2006 más de 6.000 muertos, y según datos extra-oficiales citados por el periódico El Universal en lo que va de este año se han registrado 2.390 muertos.
El Gobierno ha desplegado a miles de soldados y agentes federales a las calles de varios estados mexicanos, entre ellos el occidental de Sinaloa, considerado la cuna del narcotráfico en el país, lo que ha propiciado una dura respuesta del crimen organizado.
Precisamente en Sinaloa, de donde es originario "El chapo" Guzmán, fueron hallados hoy los cuerpos sin vida de cinco personas supuestamente asesinadas a tiros por sicarios del narcotráfico, informó a Efe la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE, fiscalía).
Cuatro de los cadáveres fueron hallados en distintas zonas de Culiacán y uno en el municipio de Navolato.
Tres de ellos estaban envueltos en mantas o sabanas y amarrados con cinta adhesiva, una práctica habitual de los asesinos a sueldo de las mafias criminales, según la fiscalía local.