La epidemia de VIH-Sida en América Central y América del Sur, tanto desde el punto de vista de nuevas infecciones como de fallecimientos ligados a la enfermedad, se ha mantenido estable en el último decenio, según recoge el Informe Mundial de Onusida.
En la región latinoamericana 1.4 millones de personas conviven con el VIH, lo que representa una prevalencia de la epidemia entre la población adulta del 0,5%.
Según las estimaciones, 36,000 menores de América Central y América del Sur viven con el VIH, contra los 30,000 que lo hacían en el 2001.
Los datos del informe revelan que el número de fallecimientos ligados a la enfermedad en la región en el 2009 fueron 58,000, mientras que en el 2001 ascendieron a 51,000.
El número de nuevas infecciones contabilizadas en el 2009 en la región latinoamericana fue de 92,000, mientras que en el 2001 fueron 99,000.
Asimismo, las nuevas infecciones en menores de menos de 15 años fueron "relativamente débiles", unas 4,000.
Este descenso anual y la estabilización en la década está en línea con lo que sucede en el mundo en general, dado que en el 2009 se contabilizaron 2.6 millones de nuevas infecciones, mientras que en el 2008 fueron 3.1 millones.
De hecho, al menos 56 países han estabilizado o conseguido descensos significativos de las tasas de infecciones por VIH.
"El nuevo informe de Onusida muestra que se ha conseguido detener la epidemia del sida", señaló Michel Sidibé, director ejecutivo de Onusida.