El ministro chileno de Defensa, Francisco Vidal, admitió que la Marina cometió “un error de predicción” al descartar la posibilidad de un tsunami tras el terremoto del sábado en el centro y sur del país.
Varias localidades costeras de la región del Maule, así como el archipiélago de Juan Fernández, a 600 kilómetros de la costa chilena, fueron afectados por olas gigantes y marejadas que causaron varios muertos, un número indeterminado de desaparecidos y una gran destrucción material.
Las localidades de Constitución, Pelluhue e Iloca, en la región del Maule, fueron arrasadas por una ola que se abatió sobre la costa 20 minutos después del terremoto y las autoridades locales temen que haya numerosos muertos, entre lugareños y turistas que pasaban sus vacaciones en la zona.
En el puerto de Talcahuano, vecino a la ciudad de Concepción, una ola arrastró embarcaciones pesqueras hasta una plaza situada a varias cuadras de la costa.