LA PRÓXIMA vez que salude a una persona con resfriado, dele un beso en la mejilla en vez de darle la mano.
Y es que de acuerdo con el neumólogo Antonio Torres, de la Sociedad de Neumología y Cirugía Torácica, las manos son una de las principales vías de contagio de catarros, incluso más que la boca.
Aunque es difícil evitar el resfriado, porque son más de 300 virus distintos que lo provoca, Torres recomienda no utilizar los enseres de las personas con catarro y, en algunos casos, sumergir las manos en agua caliente durante treinta segundos.