Varias mantarrayas fueron encontradas en Australia muertas y con sus colas cortadas, llevando a algunos a temer que los fanáticos del recientemente fallecido naturalista Steve Irwin podrían estar cobrando venganza por su muerte.
Irwin, un personaje de la televisión de ese país conocido como el "cazador de cocodrilos" murió durante una expedición de buceo en la costa australiana cuando una raya le enterró un aguijón en el pecho.
Desde entonces, diez rayas han sido encontradas mutiladas en las playas de la región de Queensland, en Australia.
Funcionarios gubernamentales dijeron que estaban investigando las muertes y que podría haber procesos judiciales contra los involucrados.