Una investigación por la venta de medicamentos falsos y tráfico de drogas reveló vínculos con la campaña de Cristina Fernández.
Un escándalo que involucra la venta de medicamentos falsos y el tráfico de drogas ha salpicado a la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner.
La investigación que lleva a cabo el juez federal Norberto Oyarbide encontró lazos entre la llamada “mafia de los medicamentos” y la campaña que llevó a Fernández a la presidencia en 2007.
La causa que instruye el Magistrado investiga la venta de remedios contra el cáncer y el sida que fueron adulterados, vencidos o robados.
El principal imputado en el caso habría aportado cerca de un cuarto de millón de dólares a la carrera presidencial de la mandataria.
Eso se desprende de las evidencias halladas por Oyarbide durante un allanamiento de las oficinas del primordial sospechoso, el empresario Néstor Lorenzo, dueño de la droguería San Javier.
Según reveló el Juez, durante el registro halló “una serie de facturas que tienen que ver con posibles aportes a la campaña presidencial”.
Fuentes judiciales detallaron que se trataría de copias de cheques por valor de cerca de $250,000 entregadas por Lorenzo a colaboradores del partido oficialista, Frente para la Victoria.
Efedrina.
Según la justicia, este no sería el único vínculo entre la venta ilegal de drogas y la campaña presidencial de Fernández: otro empresario farmacéutico investigado por su presunta participación en el tráfico de estupefacientes también habría financiado la candidatura de la mandataria.
Se trata de Sebastián Forza, una de las víctimas de un triple homicidio ocurrido en agosto de 2008, quien según las autoridades estaba relacionado con la venta ilegal de efedrina, un precursor químico utilizado en la fabricación de drogas sintéticas.
La jueza María Servini de Cubría investiga los aportes que Forza habría realizado a la campaña de la presidenta, estimados en más de $50,000.
Su par Oyarbide informó que le envió a la Magistrada -que lleva la causa por las presuntas irregularidades en el financiamiento de la candidatura de Fernández- las evidencias que vinculan a Lorenzo con Héctor Capaccioli, ex superintendente del Servicio de Salud y recaudador de la campaña presidencial.
La justicia argentina también investiga los vínculos comerciales entre Lorenzo y Forza, y los posibles lazos entre la llamada “ruta de la efedrina” y la venta de medicamentos falsos.
Lavado de dinero.
Una de las principales denunciantes de los vínculos entre grupos delictivos y las obras sociales de los sindicatos es la ex ministra de Salud de la nación, Graciela Ocaña.
La ex funcionaria dejó sus funciones el 29 de junio pasado, el día después de la derrota del oficialismo en las elecciones legislativas.
Según los analistas, su alejamiento habría estado vinculado a su fuerte confrontación con los gremialistas relacionados con la cartera sanitaria.