Los problemas de corrupción y la vinculación de senadores con los paramilitares, podrían complicar los dos últimos años de gestión del Congreso colombiano.
La gota que rebasó la copa fue la presunta vinculación de Mario Uribe, primo segundo del presidente Alvaro Uribe con la parapolítica.
Este hecho definitivamente afecta la estabilidad del Congreso colombiano, aseguró a el analista político Enrique Serrano.
El experto en la política colombiana indicó que el simple hecho de exponer estos casos a la luz pública provoca fuertes presiones a lo interno del país e internacionalmente.
El primer panorama que se pinta en la política del país suramericano, según Serrano, "es cerrar el Congreso y llamar a elecciones anticipadas".
Según Serrano esta opción por el momento no es viable, ya que provocaría un caos y lo mejor para la salud del país es finalizar el período del Congreso.
A ello se le suma que tanto el gobierno del presidente de Alvaro Uribe y el Congreso tienen proyectos que concluir.
Perjuicio.
"Definitivamente que el tema de la parapolítica ha perjudicado a la actual administración, pero también ha generado confianza entre la población, porque los hechos han salido a la luz pública.
Relación.
El simple hecho de que el primo de Uribe solicitara asilo a las autoridades costarricenses puede considerarse como un revés para el presidente Uribe.
Esto es indicativo que el ex congresista no tiene confianza en las autoridades colombianas, dijo Serrano.
Afortunadamente las relaciones con Costa Rica no se complicaron, ya que las autoridades ticas no le concedieron el asilo al ex congresista Uribe.