Medellín. "¿El chapo y la rata mona ya tienen rapada la cabeza, serán unos de los que se va a desmovilizar?", Preguntaba una de las lideres barriales de la Comuna nororiental de Medellín, horas antes de iniciarse el proceso de desmovilización de 855 miembros de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, también conocidos como paramilitares.
A pesar de la fuerte campaña publicitaria, promovida por la alcaldía de la ciudad, para dar a conocer el proceso, los habitantes de las comunas, conjuntos de barrios deprimidos de la ciudad, y principal escenario de la guerra de los actores de violencia, no tienen claro que va a pasar en sus zonas cuando regresen, después de tres semanas de inducción a la vida civil y sin armas, los ex combatientes.
Sin embargo muchos habitantes de las comunas no creen en el proceso y piensan que por el contrario, puede volver a aumentar la violencia en las calles.
Mariela, líder comunal por mas de 25 años en la zona y víctima de los paramilitares por el asesinato de dos de sus familiares, explico que ninguna autoridad les ha aclarado como y quienes van a entregar las armas y duda que hombres como "El chapo", conocido además como violador de menores, y "rata blanca" vayan a dejar las armas y abandonar el control que ejercen.
Marcos, familiar de un comandante de las AUC, pero quien se declara ajeno al conflicto, y quien por un largo tiempo tuvo que abandonar su casa, por estar situada en medio de la guerra entre dos bandos de los paramilitares, tampoco cree en el proceso.
"Mientras que no hayan políticas claras frente a estos muchachos, de empleo y educación frente a sus necesidades, ellos no van a abandonar las armas. Sus intereses giran en torno a tenis de $76, y mujeres y poder. Ellos no están negociando un proyecto político, no son torpes, van por la plata", aseguro.
Aunque las autoridades locales prometieron reforzar la seguridad en la zona, existe el temor de la reanudación de la guerra entre milicias y autodefensas. Elkin Torres, vendedor ambulante de arepas, Elkin Torres, la situación en la comuna se puede deteriorar porque son los paramilitares quienes ejercen el control y la autoridad en la zona, y además porque al saber que los jóvenes regresan sin armas, las milicias guerrilleras pueden buscar de nuevo el control de las comunas.
Un dirigente de la Corporación Convivamos, que ha crecido en la zona y que durante varios años ha trabajado con los habitantes de la comuna, explico que las Autodefensas construyeron una estructura en donde manejan el monopolio de la fuerza, la justicia, las extorsiones y ahora, el control político.
Sobre el proceso de desmovilización dijo que es es improvisado y responde a los intereses del alcalde local de mostrar logros positivos de su gestión, antes de abandonar el cargo y pregunto que va a pasar con los cerca de 1,400 combatientes de este Bloque que no se entregaron en esta oportunidad, y que para él son los que efectivamente tienen el control de la zona.
"Los que se entregaron son menores de edad, jóvenes sin mayor prontuario judicial que llevan poco tiempo en las filas y personas de las redes de que no están relacionados directamente con el proyecto militar", aseguro.