Harry Potter no sólo es capaz de volar con una escoba, hacerse invisible gracias a una capa o hablar con las serpientes, sino que también ha logrado reducir el fracaso escolar en un centro inglés que ha introducido el mundo de la magia de Hogwarts en su programa educativo.
El innovador sistema, implantado en la escuela primaria Robert Mellors, en Nottingham (centro de Inglaterra), ha logrado que el centro, situado hace tres años entre el 25% de las peores escuelas británicas, figure ahora entre las mejores instituciones educativas del Reino Unido.
Permitir a los alumnos disfrazarse de su personaje favorito de la serie del famoso mago, corear conjuros en la lección de matemáticas o utilizar varitas ha logrado que los niños que ingresan en la escuela con estándares por debajo de la media mejoren enormemente, según los inspectores académicos consultados por "The Times".
La responsable de estudios del centro, Donna Chambers, permitió a los alumnos escoger la temática del programa académico del curso.