España se mantendrá "muy firme" en su decisión contraria a la independencia de Kosovo, y no hará caso a la resolución del Parlamento Europeo de que todos los países de la UE (Unión Europea) reconozcan como un estado al territorio kosovar.
El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, expresó su respeto por la iniciativa aprobada ayer en Estrasburgo en una ajustada votación, pero dijo "no compartirla", en sintonía con la postura de la mayoría de los países que forman parte de Naciones Unidas que rechaza la separación de Kosovo de Serbia, proclamada el 17 de febrero del pasado año.
"Respetamos todas las resoluciones del Parlamento Europeo, no puede ser de otra manera, pero los estados y los gobiernos tienen su posición, y España tiene la suya", afirmó.
Hasta la fecha, 54 países han reconocido la independencia de Kosovo, entre ellos todos los países de la UE, menos cinco: España, Eslovaquia, Rumanía, Grecia y Chipre.