El Senado español ofreció ayer al presidente regional de Cataluña, el independentista Carles Puigdemont, debatir con el Gobierno el jueves o el viernes próximos las medidas propuestas por el Ejecutivo central para restaurar la legalidad en esa región autónoma.
Por su parte, el líder catalán tiene "voluntad" de acudir a la cámara para explicar por qué las rechaza, según dijo el portavoz del gobierno regional, Jordi Turull.
El Gobierno español que preside Mariano Rajoy propuso cesar a Puigdemont y todo su equipo y convocar elecciones antes de seis meses al amparo del artículo 155 de la Constitución frente a la amenaza secesionista de las autoridades regionales, medidas que el pleno del Senado debe ratificar el viernes 27 de octubre.
Ese artículo permite al Gobierno asumir el ejercicio de las competencias de una autonomía cuando incumple leyes nacionales.
El Senado ha constituido una comisión específica para tramitar esa propuesta del Ejecutivo, a la que Puigdemont o un representante podrán presentar alegaciones por escrito o en persona hasta el jueves por la mañana.
Además se le da la opción de intervenir en esa comisión el jueves por la tarde o el viernes por la mañana en la sesión plenaria del Senado.
El vicepresidente del Senado, Pedro Sanz, adelantó que, si Puigdemont decide acudir, se le ofrecerá la oportunidad de debatir directamente con un representante del Gobierno.
Aunque el líder independentista tiene "voluntad" de exponer sus razones en el Senado, el portavoz catalán Turull interpretó que el gobernante Partido Popular (PP), con mayoría absoluta en la cámara, no desea la presencia de Puigdemont.
El Gobierno catalán prevé una "respuesta política" acordada con los grupos parlamentarios y las entidades sociales secesionistas de la región.
Traslado
Mientras, continúa el goteo de empresas que trasladan su sede social de Cataluña a ciudades de otras regiones por la incertidumbre política, casi 1,400 desde el referéndum.