El presidente del Parlamento cubano, Ricardo Alarcón, llamó a los cubanos a estar "alerta" y responder "con unidad" ante la "amenaza explícita" de los "bandidos" de Estados Unidos contra Cuba.
Estados Unidos "ha proferido amenazas concretas" contra Cuba, dijo Alarcón, "por eso las informaciones sobre la salud de Fidel (Castro) sobre toda esta situación, tiene que ser cuidadosa, limitada a informar lo que resulte indispensable".
Washington tiene una ley "que establece el propósito de acabar con el gobierno revolucionario" y han declarado que "no van a permitir un gobierno encabezado por Raúl Castro", afirmó en declaraciones a la cadena Radio Rebelde.
Aunque reconoció que con la "complicada" situación de Irak, Estados Unidos "no puede así como así atacar a cualquiera", subrayó que "estamos a 140 kilómetros de ellos y no podemos tomar a la ligera la amenaza explícita de un gobierno de un país poderoso, aunque tenga limitaciones, que está gobernado por un grupo de bandidos", afirmó.
"Es la única palabra que conozco en español, verdaderos bandidos, que incluso recurren al terrorismo, que promueven el terrorismo contra Cuba y reconocen que tienen medidas secretas contra este país", denunció.
Ante las medidas secretas contenidas en el último plan de Estados Unidos contra Cuba, "uno puede pensar lo peor y debe pensar lo peor", añadió el líder del Parlamento, que llamó a los cubanos a "estar alertas, preparados, dispuestos a lo que haya que hacer".
La Asociación de Bancos de México (ABM) condenó la acción contra las oficinas de las instituciones bancarias, con las que se "afectan derechos de terceros".
Aunque la ABM aseguró que no se vieron afectados los servicios bancarios, indicó que se reserva el derecho de "proceder legalmente contra quien resulte responsable por estos sucesos".
En el sur del Distrito Federal, sobre la avenida Universidad, los partidarios del Partido de la Revolución Democrática (PRD) cercaron la entrada principal del corporativo del BBVA Bancomer, el mayor banco del país y filial del grupo español BBVA.
El Gobierno de México advirtió que no caerá en "las provocaciones de los que quieren" que se utilice la fuerza federal para poner fin a las protestas callejeras de miles de izquierdistas, que denuncian un supuesto fraude electoral.
El portavoz de la Presidencia, Rubén Aguilar, dijo que se "garantiza la libertad de expresión", e insta a los manifestantes a hacerlo "en el marco de la ley".