. Las autoridades australianas declararon ayer el estado de emergencia en zonas del estado de Queensland, en el noreste de Australia, a causa de las inundaciones originadas por las lluvias torrenciales que caen y que, sin embargo, han acabado con la peor sequía de la historia del territorio.
La fuerte crecida de los ríos y varios desprendimientos de tierras han cortado numerosas carreteras y han dejado unas 25,000 casas sin electricidad.