El disidente Guillermo Fariñas, en huelga de hambre y con alimentación artificial desde hace 100 días en un hospital, ha ganado peso, pero su salud continúa en peligro, informó uno de los jefes del servicio médico que lo atiende.
En una inusual entrevista en el periódico Granma, órgano del Partido Comunista de Cuba, el jefe de los Servicios de Terapia Intensiva del Hospital Arnaldo Milián Castro, de Santa Clara, Armando Caballero, indicó que el huelguista está consciente, pero su estado se complicó en la última semana, debido a una infección y trombo que podría desprenderse.
“Estamos en los límites, sobre todo ahora; un tema que hemos hablado mucho con él... es que abandone su ayuno voluntario y comience a alimentarse para poder recibir las energías que necesita”, manifestó.
Por otro lado, la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN) afirmó ayer que si el disidente Guillermo Fariñas muere, el único responsable será el Gobierno de Raúl Castro por no excarcelar a los presos políticos enfermos.
En declaraciones a EFE, el líder de la CCDHRN, Elizardo Sánchez calificó de “cortina de humo” la entrevista que publicó ayer el diario Granma sobre el grave estado de salud del disidente.