El Estado mexicano desembolsa al año un total de 260 millones de pesos (unos 27 millones de dólares) para el pago de pensiones, seguridad y apoyo de los cinco ex presidentes de México, según informó ayer la prensa local.
Cada ex mandatario cuesta más de cinco millones de dólares, "diez veces más que sus homólogos de Estados Unidos", afirmó el senador Oscar Cantón. El parlamentario tenía previsto presentar ayer en el Congreso una propuesta de ley para reformar las normas que rigen a los ex presidentes.
Cantón, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), explicó como está dividido el gasto destinado a cada ex presidente. Entre sueldo bruto, bonos, reconocimientos, estímulos y aguinaldos, los ex mandatarios reciben al año casi 600,000 dólares de pensión cada uno. En gastos de funcionamiento y operación, el Estado paga por ellos unos 3.2 millones de dólares.
Los ex presidentes que se benefician son: Luis Echeverría (1970-1976), José López Portillo (1976-1982), Miguel de la Madrid (1982-1988), Carlos Salinas (1988-1994) y Ernesto Zedillo (1994-2000), todos del PRI.