Los estados que se resistieron a adelantar sus primarias demócratas y estaban resignados a cumplir un papel secundario en el proceso serán probablemente los que determinen el vencedor de las internas partidarias.
En lugar de emitir votos irrelevantes en un proceso ya definido de antemano, serán esos los estados que podrían decidir quién es el candidato demócrata a la presidencia en vista de lo reñida que está la batalla entre Barack Obama y Hillary Rodham Clinton.
Veintidós estados realizaron sus primarias y asambleas vecinales el 5 de febrero, en lo que parecía una consulta nacional que daría rumbo definitivo a la puja entre Obama y Clinton. Sin embargo, esa jornada no decidió nada.
Obama le sacó leve ventaja a Clinton desde entonces, pero ambos están muy lejos de los 2,025 delegados requeridos para asegurarse la candidatura en la convención nacional.
Los candidatos ahora concentran sus esfuerzos en los estados que harán consultas el 4 de marzo, incluidos dos que ofrecen un suculento botín: Texas, con 193 delegados, y Ohio, con 141. Sin embargo, incluso si Obama arrasa en ambos estados, no podría asegurarse la postulación.
Las encuestas, por otra parte, indican que la votación será pareja.
Otros dos estados tendrán consultas demócratas en marzo, Wyoming, el 8, y Mississippi, el 11.
Acto seguido, se repartirán unos 500 delegados en los estados donde se realizarán las últimas votaciones, en un proceso que se extenderá hasta el 3 de junio.
"Los estados en que se votará más tarde serán mucho más importantes ahora", expresó Robert Schmuhl, profesor de la Universidad de Notre Dame y analista político.
El hecho de que estos estados hayan cobrado súbitamente relevancia no impide que el proceso en general siga siendo cuestionado.
El gobernador de Pensilvania, Ed Rendell, quien presidió el Comité Nacional Demócrata en las elecciones del 2000, dice que el actual sistema es muy malo porque hay estados con mucha población que no influyen demasiado.
Rendell hizo fuerza para que la votación de Pansilvania fuese adelantada al 5 de febrero, sin suerte.
"La única razón por la que Iowa y Nueva Hampshire (donde se hicieron las dos primeras consultas) no decidieron esto es que se dividió el voto", comentó Rendel. "Las contiendas (demócrata y republicana) pudieron haberse decidido antes del 5 de febrero".