"Estamos profundamente preocupados con la posición del gobierno venezolano y con la posibilidad de que el episodio se agrave y nos lleve a una crisis", señala en uno de sus apartes el documento enviado por el Departamento de Estado de Estados Unidos a los países suramericanos, según publicó ayer el diario "Folha de Sao Paulo".
La tormenta diplomática entre Colombia y Venezuela se desató a mediados de este mes por la detención en diciembre pasado del guerrillero Rodrigo Granda, calificado como el "canciller" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Colombia afirma que Granda fue detenido en la ciudad colombiana de Cúcuta, pero el gobierno de Hugo Chávez asegura que se trató de un secuestro en Caracas y exige excusas públicas por la violación de su soberanía.
La nota del gobierno estadounidense indica su apoyo a Colombia y afirma que el gobierno venezolano "se ha distanciado del compromiso de cooperar con sus vecinos del hemisferio para prevenir y suprimir el terrorismo", según la versión publicada por el diario.
Una de las pruebas recibidas por Venezuela sobre la actividad de las FARC en su territorio es una grabación en la que se muestran presuntas gestiones de ese grupo para desacreditar al gobierno de Bogotá en un foro en Caracas, según apartes revelados ayer por la prensa. Las autoridades disponen de una comunicación interceptada al jefe de las FARC "Juan Santrich" incluido en la lista de ocho rebeldes que Bogotá presume se ocultan en Venezuela.
Nicolás Maduro, presidente de la Asamblea Nacional (AN, Legislativo) de Venezuela, aseguró que Washington impulsa una "campaña internacional" para aislar al gobierno de Hugo Chávez.
Brasil y Perú se han ofrecido para mediar en el conflicto que tienen Colombia y Venezuela, por la detención de Rodrigo Granda.