Un informe del Departamento de Estado de Estados Unidos aumentó la valoración en algunos países de América Latina, y ha rebajado la calificación, que se divide en cuatro niveles, de países como Colombia, Bolivia o Venezuela sobre la trata de personas.
Colombia se ha descolgado de los avances en otras partes de la región, señaló el embajador Luis CdeBaca, responsable del seguimiento y el combate de la trata de personas dentro del Departamento de Estado.
La actuación de las autoridades sugiere que piensan que las colombianas solo son víctimas de trata fuera del país y no se está haciendo un seguimiento del origen de esta trata internacional dentro de Colombia, agregó.
El informe del Departamento de Estado analiza diversas manifestaciones de la trata de personas, como la criminalidad forzada, el tráfico de órganos, la trata para fines de explotación laboral y la trata de menores. Las mismas tendencias a las que se enfrentan los organismos internacionales y los Gobiernos de la región.
Se dan muchas situaciones en que los migrantes pasan de ser víctimas del tráfico de personas a secuestrados y finalmente víctimas de trata; las mujeres para la explotación sexual, los niños como mulas del narcotráfico y los hombres como esclavos o sicarios, señaló Felipe González, relator sobre los derechos de los migrantes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
Por su parte, la ONUDD está detectando un aumento de los casos de tráfico mujeres de Europa del Este y de órganos, por los que se puede llegar a pagar hasta $150,000, según Amado de Andrés. El mercado de la cocaína ha disminuido en los últimos años y la trata en sus distintas manifestaciones se está convirtiendo en el segundo negocio más rentable del crimen organizado, agregó.