El Pentágono rechazó enfáticamente ayer las acusaciones del presidente de Turquía de que el ejército estadounidense estuvo involucrado o de alguna forma apoyó el reciente golpe de Estado fallido en ese país.
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, criticó a Estados Unidos y a un alto comandante militar que había expresado preocupaciones de que el violento golpe de Estado del 15 de julio pudo haber tenido un impacto a largo plazo en las relaciones entre Estados Unidos y el ejército turco. Erdogan dijo que Estados Unidos tomaba partido con los conspiradores del golpe de Estado.
Erdogan ha acusado a Estados Unidos de albergar a la supuesta mente maestra tras el golpe de Estado, Fethullah Gulen, un clérigo que vive en un exilio autoimpuesto en Pensilvania. Turquía le exigió a Estados Unidos extraditar a Gulen.