Los bomberos de California (EE.UU.) siguen trabajando para controlar todavía nueve incendios, una semana después de que se iniciaran 20 al sur de ese estado y casi un millón de personas se viera obligadas entonces a huir de sus casas en siete condados.
Los bomberos se mostraron optimistas pese a que las predicciones del tiempo señalan que a partir de mañana se registrará un aumento de las temperaturas.
Los vientos, conocidos como "Santa Ana", que causaron que el fuego se esparciera por 11,000 hectáreas y destruyera 20 edificios, se han transformado en ligeras brisas e incluso en algunas gotas de lluvia que el sábado cayeron sobre el sur de California. "Somos cautelosamente optimistas", dijo Chris Caswell, portavoz de los bomberos de Orange.