El Departamento de Estado anunció que impondrá nuevas restricciones de viaje a los funcionarios gubernamentales venezolanos que quieran viajar a Estados Unidos y que han sido acusados de violar derechos humanos durante las protestas que sucedieron en la nación sudamericana a comienzos de año.
La vocera Marie Harf dijo en un comunicado que esta medida “subraya nuestro compromiso para que los individuos que violan derechos humanos sean responsables y rindan cuentas por sus actos”.
Agregó que el Gobierno de Caracas respondió con “detenciones arbitrarias y uso excesivo de la fuerza” a las protestas callejeras que dejaron 43 muertes en varias ciudades del país, según las cifras del Gobierno venezolano.
Harf dijo que no identificará públicamente a las personas afectadas con la medida, aduciendo normas legales relacionadas con el respeto a la privacidad.
El anuncio ocurrió tres días después de que Estados Unidos dijera tener informes verosímiles de que Caracas amenazó a Holanda, Aruba y otros gobiernos para obtener la liberación de Hugo Carvajal, un general que enfrenta cargos por narcotráfico en tribunales norteamericanos.
El anuncio fue precedido también por un encuentro de líderes del Mercosur celebrado la víspera en Caracas después de que la reunión presidencial fuera suspendida en varias ocasiones. Estas suspensiones coincidieron con las protestas callejeras iniciadas en febrero.