En Santiago, cerca de 90.000 personas, según estimaciones de los convocantes, participaron en la marcha por el centro de la ciudad, que finalizó con enfrentamientos entre la policía y grupos de encapuchados.
Esta nueva manifestación se desarrolló de forma pacífica y en un ambiente festivo por el recorrido que autorizó la Intendencia de Santiago (gobernación), que prohibió a los estudiantes circular por la céntrica Plaza Italia.
Al llegar al punto donde debía finalizar la manifestación, algunos estudiantes siguieron el recorrido en dirección al Parque OHiggins, donde han terminado algunas marchas en ocasiones anteriores, porque, según parece, desconocían el punto donde debía acabar la movilización.
Carabineros dispersó a los estudiantes con chorros de agua y gases lacrimógenos e impidió que se celebrara el habitual acto cultural al final de la manifestación.