La serie de atentados llevada a cabo este verano por ETA con nueve bombas de escasa potencia en ciudades del norte de España es un "calentamiento", y no significa que no pueda realizar mayores atentados afirmó ayer el consejero (ministro regional) vasco de Interior, Javier Balza.
ETA, ha causado más de 800 muertos en 36 años y su último atentado fue en mayo de 2003 al asesinar a dos policías con un coche bomba.