La Cámara de Representantes de Estados Unidos (EU) aprobó ayer una ayuda de 731 millones de dólares, el mismo monto que había pedido la Casa Blanca, para combatir las drogas en los países andinos en el año fiscal que comenzará el 1 de octubre. El monto supera la ayuda otorgada en el 2003, que fue de unos 650 millones de dólares.
La aprobación fue asegurada al fracasar un intento de reducir en 75 millones de dólares la asistencia militar a Colombia, por 225 votos contra 196.
Una enmienda, propuesta por dos legisladores demócratas, James McGovern y Ike Skelton, buscaba desviar esos fondos para luchar contra el sida.
La asistencia, conocida como Iniciativa Andina Contra las Drogas y que incluye gran parte del financiamiento para el controvertido Plan Colombia, forma parte de un proyecto que otorga recursos para todos los programas internacionales del presidente George W. Bush, incluyendo el combate al sida y asistencia a Israel y otros países.
El proyecto ahora debe obtener la aprobación del Senado, cuya versión prevé un monto de unos 30 millones de dólares menor al que votó la Cámara de Representes. Ambas cámaras deberán acordar luego un proyecto consensuado.
El año fiscal se inicia el 1 de octubre y termina el 30 de septiembre del 2004. EU ha invertido más de 2,300 millones de dólares en el Plan Colombia desde que la iniciativa fue lanzada en el 2000.
Los militares colombianos recibirán 391 millones de dólares bajo la iniciativa andina y otros 120 millones de dólares de otras partidas presupuestarias. Otros países sudamericanos incluidos en la ayuda antidrogas son Bolivia y Perú.
Los opositores al proyecto argumentan que el Plan Colombia, impulsado por el gobierno de Bogotá, está fracasando y no contribuye a mejorar la situación de los derechos humanos en ese país, sacudido por casi cuatro décadas de conflicto interno.
"La política es supuestamente sobre seguridad, pero (el Plan Colombia) no ha hecho nada para frenar la ola de violencia en Colombia o el flujo de drogas en Estados Unidos", dijo Lisa Haugaard, directora ejecutiva de la ONG Grupo de Trabajo de América Latina, o WOLA por sus siglas en inglés.
El Plan Colombia fue duramente atacado por los demócratas, que en su mayoría votaron a favor de la enmienda McGovern-Skelton.
Rosa De Laura, una demócrata de California, afirmó que los ilegales grupos paramilitares colombianos siguen colaborando con las fuerzas armadas de su país, lo que "plantea serias interrogantes" sobre el Plan Colombia.
Comparó el Plan Colombia con la copiosa ayuda que otorgó EU a El Salvador, durante la guerra civil en ese país centroamericano en los años 80. "No funcionó entonces y no funcionará ahora", dijo.
Legisladores a favor del Plan Colombia argumentaron que se estaba ganando la guerra contra las drogas en ese país, apuntando a estadísticas como la reducción de la superficie cultivada con coca y bajas en el número de secuestros y asesinatos.
"¿Cómo se puede cortar este programa ahora que está finalmente funcionando?" preguntó el legislador republicano Mark Souder, durante el debate.
Pero los opositores argumentaron que el Plan Colombia sólo logró desplazar la producción de drogas a los países vecinos. "Es como un globo. Reaparece en otro lado", dijo David Obey, del Partido Demócrata.