Las fuerzas armadas colombianas fueron certificadas por Estados Unidos en el campo de los derechos humanos, un procedimiento que inicia el desembolso progresivo de una ayuda de 104 millones de dólares, informó ayer el Departamento de Estado.
La ayuda, que forma parte de una asignación de unos 400 millones de dólares para Colombia, ha estado retenida debido a precondiciones impuestas por el Congreso en la ley de operaciones internacionales del actual año fiscal. La determinación se basa en una amplia y cuidadosa evaluación de las condiciones, acciones y políticas relevantes de las fuerzas militares colombianas"", dijo el vocero Richard Boucher.
Explicó, sin embargo, que el proceso que llevó al secretario de Estado Colin Powell a tomar esa decisión e informar al Congreso al respecto, no es una revisión completa"" de la situación de los derechos humanos en Colombia, sino sólo el cumplimiento de requisitos exigidos por la ley en el campo militar. Mientras, el gobierno y las fuerzas armadas celebraron la decisión de EU, medida que permitirá la llegada de más recursos para la guerra contra las drogas que se libra en el país sudamericano.
Por su parte, las organizaciones Human Rights Watch (HRW), Washington Office on Latin America (WOLA) y Amnesty International (AI) condenaron duramente la certificación. Las ONGs afirmaron que el Gobierno colombiano "ha fracasado en dar los pasos mínimos para cumplir con las condiciones" requeridas por la ley estadounidense.