Las autoridades militares estadounidenses anunciaron ayer que iniciaron una investigación para determinar si un error de tiro pudo causar la muerte accidental de un soldado estadounidense y varios afganos aliados al comienzo de la operación Anaconda el 2 de marzo.
"Pedí a nuestras fuerzas especiales investigar los hechos y las circunstancias para determinar si existe un nexo posible entre ataques de un avión AC-130 contra un supuesto convoy enemigo el 2 de marzo y el hecho de que un convoy que transportaba tropas amigas señalara en el mismo momento haber recibido un ataque en la región de Gardez", declaró el comandante de las operaciones militares en Afganistán, general Tommy Franks. "En el momento en que la operación Anaconda fue lanzada y nuestras fuerzas se posicionaban, se informó que uno de nuestros convoys, que transportaba fuerzas estadounidenses y afganas, fue atacado", dijo Franks.
"Simultáneamente, en otra frecuencia de radio, me enteré de que un avión ametrallador AC-130 estaba inmiscuido en ataques a un convoy", indicó el general estadounidense. El Pentágono inició investigaciones concernientes a "una decena" de incidentes de ese tipo, aseguró, pero es la primera vez que un incidente preciso es mencionado.