Los militares estadounidenses dijeron ayer que han lanzado una operación terrestre sin precedentes contra militantes islámicos en Afganistán, al tiempo que temían la reacción de los afganos por su fallido ataque del domingo, que mató a nueve niños.
Los militares confirmaron la "Operación Avalancha", iniciada el fin de semana en las regiones este y sur de Afganistán, donde militantes del movimiento Talibán y sus aliados islámicos han recuperado fuerza y lanzado una serie de ataques contra tropas extranjeras y trabajadores humanitarios.
Unos 2,000 de los 11,500 soldados liderados por Estados Unidos en el país participan en una misión planificada para matar o capturar a militantes y mejorar la seguridad de área, donde se programan trabajos de asistencia y reconstrucción, dijo el portavoz estadounidense, teniente coronel Bryan Hilferty, en conferencia de presa.
"Esta es una de las (operaciones) más grandes que hayamos planificado", señaló en el cuartel central estadounidense en Bagram, al norte de Kabul.
Hilferty dijo que en la operación participaban cuatro batallones de infantería y soldados del ejército nacional afgano. Pero la ofensiva seguía ensombrecida por la muerte de nueve niños, víctimas de un ataque aéreo estadounidense el sábado en el pueblo de Petaw, en la provincia sureña de Ghazni.
Los niños se sumaron a otros civiles afganos que murieron accidentalmente por fuego de las fuerzas lideradas por Estados Unidos que persiguen a los remanentes del régimen Talibán, derrocado a fines del 2001, y miembros de la red Al Qaeda de Osama bin Laden.
Hilferty dijo que el ataque de un avión A-10, con proyectiles de alto poder de 30 milímetros y balas incendiarias, había sido planificado cuidadosamente para matar a un "conocido terrorista".
"Desafortunadamente, cuando llegamos allí encontramos los cuerpos de nueve niños y un hombre adulto", agregó. Funcionarios afganos dijeron que el hombre buscado en ese ataque, el mulá Wazir, no estaba en el lugar en ese momento. Hilferty admitió que los vecinos habían dicho que el muerto era otro.