"La democracia es la mejor manera de solucionar los serios problemas que hay en Venezuela", dijo ayer el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer, acerca de las tensiones sociales, los enfrentamientos en la calle y la huelga general que vive esa nación.
"Urgimos una solución electoral pacífica, democrática, constitucional y políticamente viable para la crisis venezolana", indicó la Casa Blanca, que pidió a los bandos enfrentados que eviten la violencia.
El presidente de Venezuela desestimó la sugerencia de anticipar las elecciones. En declaraciones a la cadena CNN en español, Chávez dijo que la constitución de Venezuela no contempla ese mecanismo y que su gobierno no quiere apartarse de la Carta Magna.
Mientras, en Washington se reunió el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) para tratar la crisis venezolana y reiterar su apoyo a la mediación, entre gobierno y oposición, que realiza en ese país su secretario general, César Gaviria.
El Consejo Permanente de la OEA apoya una solución pacífica y dentro de los márgenes constitucionales para Venezuela.
En tanto, Hugo Chávez, dijo ayer que la oposición "conduce una operación salvaje y de envenenamiento colectivo y mental" para "tratar de conducirnos a una guerra". Los presidentes centroamericanos, que celebraron ayer su XXII Cumbre en San José, expresaron su apoyo a la mediación del Secretario General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), César Gaviria, para resolver la crisis en Venezuela y abogaron por el diálogo.
En una declaración, los gobernantes afirman que el objetivo es hacer "un llamado para que la paz, la fraternidad y el entendimiento prevalezcan" en el país suramericano. Por su parte, los líderes de la oposición anunciaron que hoy realizarán seis marchas hacia la Plaza de Altamira, al este de Caracas, en una protesta que denominaron como la "Gran Toma de Caracas".
La demostración de fuerza por la renuncia del presidente Hugo Chávez será "el acto más contundente que países americanos hayan visto en su historia", prometió el secretario general de la Confederación General de Trabajadores (CTV), Carlos Ortega.
La adhesión de los empleados de los niveles medios y altos de PDVSA al paro opositor afectó las exportaciones de Venezuela, que es una de las cinco principales generadoras de crudo del mundo, y amenaza con paralizar por completo las operaciones de la estatal petrolera que es considerada la principal industria del país.
En tanto, los gerentes rebeldes de la PDVSA aseguraron que Venezuela sólo tiene combustible para dos días en su mercado.