El gobierno de Estados Unidos está preocupado por los inventarios de armas en varios países de Centroamérica, incluyendo misiles antiaéreos que podrían caer en manos privadas, dijo ayer un alto funcionario del departamento de Estado.
Los inventarios de armas y las fuerzas armadas de América Central responden a situaciones del pasado y hacen falta cambios para atender las verdaderas amenazas de hoy en día, dijo Daniel W. Fisk, secretario de Estado asistente para asuntos del Hemisferio Occidental.
Fisk sugirió que los países centroamericanos firmen un tratado de amistad y no agresión que les permita reducir el gasto militar y adaptar sus fuerzas armadas para enfrentar mejor las amenazas del terrorismo y el crimen transnacional, así como los desastres naturales.
222Washington también pidió a estos países suscribir un tratado de no agresión.
Los recursos ahorrados permitirían equipar y entrenar nuevas unidades más modernas, facilitar la transición a la vida civil de los militares desmovilizados, y atender otras necesidades sociales, dijo Fisk en una conferencia dictada en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
Además, Estados Unidos pidió suscribir un tratado de no agresión regional y emprender una profunda reforma de sus fuerzas de seguridad.