La asesora de Seguridad Nacional del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, reconoció ayer que algunos informes de inteligencia sobre Irak tenían errores, pero desestimó el llamado para iniciar una investigación independiente.
Condoleezza Rice, en una serie de entrevistas por televisión, defendió la decisión de Bush de ir a la guerra y dijo que es posible que Washington nunca sepa toda la verdad sobre la capacidad armamentista de Irak debido a los saqueos registrados inmediatamente después de la invasión.
Aunque defendió a los servicios de inteligencia, Rice afirmó a la cadena CBS: "Creo que lo que tenemos es evidencia de que hay diferencias entre lo que sabíamos que estaba sucediendo y lo que hallamos".
"Cuando uno está lidiando con regímenes muy reservados que quieren engañar, uno nunca puede estar seguro" sobre los informes de inteligencia, indicó Rice a la cadena NBC.
Agregó que el equipo estadounidense de búsqueda de armas en Irak "recopilará todos los hechos posibles" dejando abierta la posibilidad de que sus hallazgos sean concluyentes.
Asimismo, Rice culpó a quienes realizaron los saqueos y al ex presidente iraquí, Sadam Hussein, y aseguró que él era tan reservado que "permitió que el mundo siguiera preguntándose" qué tipos de armas poseía.