Estados Unidos afirmó ayer que Francia deberá enfrentar las consecuencias de su oposición a la guerra contra Irak, pero destacó que no será “castigada” por eso.
El propio secretario de Estado Colin Powell había afirmado que París sufriría las consecuencias de haber amenazado con utilizar su derecho de veto en las Naciones Unidas para bloquear cualquier resolución que legitimara una guerra contra Irak.
Pero el portavoz de la Casa Blanca desdramatizó la interpretación que se le puede dar a esas palabras. Francia no será “castigada” ni deberá “pagar un precio” por su oposición, afirmó el portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer. “Todos aquellos que escribieron esos artículos (hicieron) una mala interpretación”, afirmó.
Por otro lado, Colin Powell conversó ayer con su homólogo francés, Dominique de Villepin.
“Esta conversación reflejó el estado de nuestras relaciones con Francia. Somos aliados, queremos cooperar y trabajar allí”.